Budismo, una filosofía de vida
El objetivo del
budismo es que cada persona desarrolle su ilimitado potencial,
valorando al máximo su propia vida y la de los demás.
La
práctica de la filosofía budista permite al individuo una
transformación positiva desde lo más profundo de su ser, hasta
cambiar el temor en coraje, las dudas en sabiduría y el egoísmo
en misericordia.
Shakyamuni
El budismo comenzó
con la búsqueda que emprendió una persona por resolver el
sufrimiento humano. Shakyamuni (Sidarta Gautama), conocido como
el Buda o "el que ha despertado", vivió hace alrededor de 2.500
años en la India.
Shakyamuni era un
príncipe y creció entre lujos, pero a temprana edad quedó
desconcertado por los inevitables sufrimientos que la vida trae
consigo, sufrimientos que él resumió como nacer en este mundo
atribulado, enfermar, envejecer y morir.
Shakyamuni pasó el
resto de su vida viajando por toda la India para compartir con
la gente la comprensión que él había logrado. Su vida fue de
compasión y de dinamismo, algo que difiere enormemente de la
imagen que se tiene de él en nuestros días, es decir, la de un
Buda sobrenatural; una figura separada, que se encuentra ajena
en un aislado ámbito iluminado.
Sutra del Loto
Las enseñanzas de
Shakyamuni fueron posteriormente recolectadas en escritos
denominados sutras. Su principal mensaje, contenido en el Sutra
del Loto, es que la budeidad, una condición
de absoluta
felicidad, libre de temor y de toda ilusión, es inherente a toda
vida.

El desarrollo de este estado interior de vida capacita a
todas las personas para que
sobrepasen sus problemas y vivan una
vida plena y dinámica, comprometidos de lleno con los demás y
con la sociedad. Casi dos mil años después de la muerte de Shakyamuni, el monje japonés del siglo XIII, Nichiren,
reencontró la profunda teoría del Sutra del Loto en una práctica
que posibilita a cualquiera, dentro del lapso de duración de su
propia vida, a revelar su budeidad, o el más alto estado de
vida, en medio de la realidad cotidiana.
Nichiren Daishonin
Nichiren vivió en
Japón durante una época turbulenta de inestabilidad social y
desastres naturales. La gente común, en especial, sufría
enormemente en esta ruda sociedad feudal.
Alarmado por este
estado, Nichiren, siendo un joven sacerdote, se dispuso a buscar
la solución para el sufrimiento que lo rodeaba. Después de un
exhaustivo estudio de los sutras budistas, se dio cuenta de que
la esencia de la iluminación del Buda, y el medio para acabar
con el sufrimiento y la confusión social, se encontraba en el
Sutra del Loto. Este sutra afirma que todas las personas, sin
importar el género, su capacidad o su condición social, poseen
de manera inherente las cualidades de un buda y, por ello, son
dignas por igual del mayor respeto.

Tomando como base
sus estudios sobre el sutra, Nichiren estableció la invocación
de Nam-myoho-renge-kyo como práctica universal para abrir y
manifestar la condición de vida de la budeidad latente en la
vida de cada uno. Los miembros de la SGI creen que gracias a sus
esfuerzos en la fe y en la práctica, la cual incluye acciones
inmersas en la realidad de la vida, y sobre la base de la
sabiduría y la compasión, se puede llegar a la comprensión de la
propia budeidad.
Nichiren creía
firmemente que el verdadero objetivo del budismo es capacitar a
la gente para vivir en el mundo real y, al enfrentar los
problemas, fortalecerse y cambiar sus vidas y mejorar a la
sociedad. El budismo de Nichiren es una filosofía que respeta la
dignidad fundamental de toda vida y acentúa la profunda conexión
entre la felicidad individual y la felicidad de los demás.